90 Tatuajes aztecas: Los mejores diseños de esta civilización
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- 31 Enero 2023
Los aztecas conformaban todo un Imperio que ejercía un férreo control en a parte central de Mesoamérica, antes de que los españoles llegaran a la conquista de su territorio. Su fin se fecha en el primer tercio del siglo XVI, cuando fueron vencidos por los hispanos y otras tribus autóctonas que se les unieron. Eso sí, nos dejaron símbolos que ahora podemos utilizar para tatuarnos la piel, con su particular significado.
Ante una historia tan triste, la del fin de un Imperio, vamos a poner una nota de color, para empezar. Vamos a escribir, pues, sobre el quetzal, un pájaro al que se le atribuían cualidades ancestrales y no solo los aztecas, sino también los mayas. Es, además, de una inmensa hermosura que, desgraciadamente, se encuentra en peligro de extinción. Es ideal, por ejemplo, para la parte superior de la espalda, a la altura de los hombros.
Los aztecas compartían con nosotros, creadores y seguidores de esta página, su pasión por los tatuajes, a los que se atribuían matices bélicos o religiosos. Para entender el simbolismo y la belleza de sus tatuajes, quizás debiéramos remontarnos a su manera de entender el arte. Sus aportaciones fueron de lo más interesantes, por ejemplo, observando la manera en que construían los templos, utilizando, por ejemplo, formas piramidales con escalinatas o de planta circular, diferentes tipos para diferentes dioses en una religión politeísta.
Del arte mexica nos han quedado creaciones muy valiosas hechas en roca y con detalles de mampostería, como encontramos en Malinalco y Tepoztlán. Este último posee un interesante banco ornamentado con relieves que podrían tener que ver con lo funerario.
Además de la arquitectura, desarrollaron también pinturas en lienzos realizados con corteza de árbol. Daban un importante valor a este arte, como muestra el hecho de que sus autores fueran especialistas muy reputados. En ella podemos encontrar un importante simbolismo común a la obra mesoamericana, como pies para representar los caminos ya andados. Símbolos que, además, iban combinados con colores que le daban un aspecto de lo más hermoso, y que servían también para dibujar a la rica naturaleza de la zona, a hombres que merecían ser retratados y, cómo no, a los dioses.
Mención especial merece también la escultura azteca, que representaba a mujeres y hombres en lo que ellas entendían como la perfección, es decir, imprimiendo en ellos los ideales de juventud y belleza, atributos que se pueden observar en el macehual o en la denominada Venus de Texcoco. Ser joven era tener éxito en la contienda y el apartado sexual. Se valían para estas representaciones de rocas volcánicas esculpidas, como herramienta favorita.
Auténticas maravillas consiguieron también hacer los aztecas con las plumas, que les sirvieron para hacer creaciones verdaderamente originales y distintivas de su cultura. Basta con decir que las plumas utilizadas eran de animales que habitaban los bosques tropicales de Guatemala y México, como el propio quetzal. Verdes, rojos o turquesas se podían encontrar en los mosaicos policromados realizados por (de nuevo) auténticos profesionales de la época, que trabajaban tocados o escudos, como el penacho de Moctezuma.































































































Si te llama la atención lo que te contamos, te invitamos a que investigues más y ayudes a conservar el legado de un Imperio como el azteca. Tatuándotelo, por ejemplo.

La mayor parte de personas que se deciden por tatuarse este tipo de tatuajes son hombres aunque cada vez más se ven más mujeres por las calles con estos tatuajes y por todas las partes del cuerpo.























