Tatuajes en latín: Frases y palabras sueltas
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- 31 Enero 2023
La lengua latina, de la rama itálica y de la familia lingüística del indoeuropeo, ha ejercido una gran influencia en el desarrollo de las comunicaciones de países como Portugal, España (que impuso luego su lengua en Latinoamérica), Francia y la propia Italia. Es más, la mayoría de sus lenguas, las conocidas como romances, se derivan de ella.
A pesar de que es una lengua muerta, es decir, que ya no se habla, siguió presente en la jerga científica hasta el siglo XIX, de ahí que los nombres científicos de las especies animales sean palabras en latín. Además, sigue siendo idioma oficial en la Ciudad del Vaticano y, de hecho, el Papa la usa en muchas ocasiones para dirigirse a sus fieles. Joseph Aloisius Ratzinger, el Papa Benedicto XVI, anunció que dejaba el cargo en latín, y fue una mujer italiana de la prensa especializada la única periodista capaz de entender el mensaje y dar la exclusiva en su medio de comunicación, desde donde se extendió luego al resto del mundo. El latín se sigue estudiando en centros educativos, como las universidades, sobre todo por las personas que estudian filología.
De su influencia y la de todos aquellos eruditos que desarrollaron sus trabajos en ese idioma, nos han quedado frases destacadas que muchas personas eligen para tatuarse la piel. Son muchos/as quienes escogen idiomas "desconocidos" para tatuarse (como el chino), a fin de mantener bajo una especie de halo de secreto su mensaje: quieren llevarlo, pero no descubrirlo a todo el mundo. ¿Por qué no escoger una lengua que signifique más por estar en la base de nuestro idioma? Una sugerencia, tan solo.
Muchos de los proverbios y refranes que se utilizan a día de hoy en algunos países proceden del latín, como decimos. Un ejemplo es "Alea iacta est", lo que quiere decir "La suerte está echada", y se cuenta fue pronunciada por César cuando se disponía a cruzar el Rubicón, durante el transcurso de la Guerra Civil contra Pompeyo.
Mucho más romántica queda la expresión "Amor Omnia Vincit", que viene a traducirse como "El amor todo lo vence". Es ideal para tatuárselo no solo en pareja, puesto que se puede sentir amor por el trabajo que se realiza, por la familia, por los amigos y amigas, por el lugar donde vives, por tu afición... El amor mueve el mundo, sin duda. Aunque, en estos tiempos, quizás habría que añadir que lo que mueve el mundo es el amor... por el dinero.
Algunas locuciones incluso las seguimos utilizando tal cual, como es el caso de "Alma mater". Al hacer uso de la misma, no estamos refiriendo al lugar céntrico y destacado que alguien ocupa en un lugar concreto, que de el o ella depende, en gran medida, el buen funcionamiento de algo. Una persona puede ser el alma máter de un equipo de fútbol, de uno grupo de amigos y amigas o de una empresa, por ejemplo. Eso sí, hemos de decir que es un uso coloquial y erróneo, puesto que, realmente, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española y otras tantas fuentes reiteran que se utiliza para designar a la universidad. Se traduce como "Madre nutricia", que queda bastante menos bonito. Se explica, pues, que se siga utilizando la locución en latín. Otro clásico también utilizado tal cual es "Carpe Diem", es decir, "Vive el momento", una frase cuya traducción no necesita de más explicación.
Los tatuajes que utilizan palabras quedan bien en cualquier lugar, siempre que no se elija un texto demasiado grande para una zona no demasiado extensa, como la muñeca o el empeine.



















































